martes, 1 de marzo de 2016

¿Para qué sirve un terapeuta?

Me han hecho esta pregunta. La respuesta parece obvia, no obstante, analizándola un poco más profundamente, no sé responderla. Sé para qué casos está indicado, pero no sé (si) para qué sirve...
Vivimos en una época curiosa. Llena de ventajas en algunas áreas de nuestra vida, y contagiosamente complicada en otras...
Todos nosotros, en algún momento de nuestra vida, experimentamos dolor emocional, dificultad para afrontar el día a día, o, simplemente, apatía.
Todos estos estados son completamente naturales y propios de la condición humana. En la evolución humana, los grupos sociales en los que vivían y crecían los seres humanos, existían canales para conducir estos estados de ánimo y continuar llevando una vida satisfactoria.
Hoy en día, nuestra sociedad, compleja, intrincada, a veces incluso alienante, dificulta que superemos esos momentos, en ocasiones cronificándolos.
El hecho de que estemos consagrados a la idea de la eterna juventud y la prioridad suprema que atribuimos a la belleza física, o, más bien, a encajar en un determinado patrón de aspecto físico, no hace más que dificultar el camino a abordar adecuadamente nuestras emociones y estados mentales. Simplemente, se huye de todo lo que no sea gratificación inmediata.
Ahí es donde entra la figura del terapeuta. Pero, ¿realmente ayudan, los terapeutas? ¿Sirve de algo la terapia, en lo relativo al bienestar psicológico?
¿En qué consiste la terapia psicológica? Existen muchos modelos, la muy popular terapia Gestal o Gestáltica; la terapia congnitivo-conductual; el anticuado, casi desfasado psicoanálisis...

Honestamente, a día de hoy, conociendo a más de una veintena de personas que aseguran haber pasado por terapia psicológica, no conozco a ninguna a la que realmente le haya ayudado. Y entonces, continúo preguntándome, ¿vale la pena?
Definitivamente la psicología es una ciencia útil en su aproximación al funcionamiento del cerebro humano y la conducta, pensamiento y comportamiento humanos...
Mi duda radica en su utilidad como método "curativo" en cuanto a estados psicológicos desajustados. Sin duda, se trata de un fenómeno muy complejo, ¿es posible "curar" a un individuo si este se encuentra en un medio disfuncional, o más allá todavía, en una cultura disfuncional en ciertas áreas?

Lo que está claro es que el dolor emocional, el estrés, la tristeza, la ansiedad... Van a continuar siendo parte de nuestra respuesta natural ante estímulos del medio. Su cronificación y el consiguiente desajuste psicológico y social que ello conlleva, es nuestro problema como conjunto social,
¿Encontraremos la fórmula para solucionarlo?

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